Es un poco largo, pero es el relato del día en que me enfrenté a Fernando Alonso en una pista, el cual tenía muchas ganas de contar a mi pequeño grupo de lectores. Ahí va:
Un lunes frío de diciembre de 2004 me encontraba devorando apuntes de cálculo infinitesimal en la biblioteca. Entre ejercicio frustrado y frustrado mi móvil decidió romper el ambiente de estudio de la sala con una vibración digna de escándalo molestando a todos mis compañeros de mesa.
- Hola ¿Álvaro? - La chica que me hablaba creo que con su voz pretendía alegrarme el día gris de aquel año, y vaya si lo consiguió.
- Has sido seleccionado para el desafío Hero Muesly contra Fernando Alonso, el viernes a las 18:00 en el Karting Indoor de Carlos Sainz en Madrid, puedes venir con un acompañante.
La mujer obviamente me facilitó más datos, pero os podéis imaginar que esa mañana la llamada en cuestión frustró todas mis intenciones de estudio. Estaba que no cabía en mí, nervios toda la semana.
Llegado el viernes los nervios aumentaron aun más, y obsesivamente repasaba las curvas del Karting Indoor de Carlos Sainz al que he acudido en repetidas ocasiones (soy de Madrid), primera a la izquierda abierta muy ancha, enlaza con otra curva a izquierdas que se va cerrando, pasamos por un puente y curva a la derecha, se va cerrando progresivamente, siempre me ha ido bien cuando iba por el ángulo interior de la curva, etc. Así todo el santo día.
Llegadas las 18:00 horas aparecí puntual en el circuito de karts, había mucha gente a las puertas con ganas de ver a Fernando pero solo los elegidos podíamos pasar, los encargados de manera un tanto borde les pedían que se fueran. Acudí con una amiga mía que me acompaño ese día entre alguna mirada de envidia. Desde ese momento las sorpresas iban a ser constantes.
La primera resultó desagradable para mis aspiraciones, los agraciados éramos nada más y nada menos que 80 personas. En el circuito era imposible por su tamaño meter a tanta gente, a lo sumo unos 14, no más. Los encargados del evento nos informaron para más nervios que solo los 12 mejores competirían contra Fernando. Es decir, iban a haber una serie de tandas de clasificación de 15 minutos para decidir esos mejores tiempos que pasarían a la carrera final. Se organizaron 6 tandas para repartir al personal. Por sorteo me tocó la tercera tanda de clasificación, y comencé a pensar como si de F1 se tratará que habría más goma en la pista y que los coches irían más descargados de gasolina, estaba cada vez más nervioso. Pero según pasaban las tandas me dejé de tonterías, los karts usan butano a presión y la pista es resbaladiza de narices, mucha o poca goma iba a resbalar igual, tenía que derrapar lo menos posible. Ya iba cogiendo confianza.
Antes de la tanda, la organización nos hizo pasar a una sala donde Fernando bolígrafo en mano dejaba su firma a todo el que se la solicitamos, y desde ese día reina en mi estantería una flamante foto realizada por mí del R24 de Fernando Alonso en Montmeló firmada por un piloto que a día de hoy es un doble Campeón del Mundo. Una vez firmados autógrafos la gente se le echó un poco encima para preguntar cosas y hacerse fotos, supongo que, por mi carácter, me quedé a un lado mirando la pista y pensando como pasar a la final. Fernando en esos momentos era secundario, ya tenía mi autógrafo.
Llegó el momento, con el casco enfundado junto con esa mallita para el pelo (los cascos a saber quién lo usa) me encontraba sentado en el kart enfilando la recta de salida y haciendo zig-zag como un poseso para calentar ruedas llegando a poner en riesgo la integridad de mis brazos. Tenía 15 minutos para ser el más rápido y no los desaproveché. Al final de la tanda fui el primero, con una mejor vuelta de 32.621 que me sirvió para hacer el 6º mejor tiempo de la tarde y pasar con méritos a la final. Las tres tandas que me sucedieron fueron un drama para ver que pasaba con mi tiempo. Al final estuvo holgado, el mejor tiempo fue un 32.0 y el 12º tiempo fueron unos lentos 33.5. Me las iba a ver con Fernando, los nervios se transformaron en excitación, estaba que me salía.
A los 12 que íbamos a participar en la final se nos dijo que saldríamos como en la F1, desde la parrilla y tendríamos una vuelta de calentamiento. La parrilla sería anunciada por megafonía y tendríamos que acudir a nuestro kart, me sentía un piloto de verdad. La noticia estaba en que Alonso, saldría 2 vueltas después a incordiar un poco por la pista pero que no participaría en carrera oficiosamente, que cutre pensé, en el fondo no correrá contra nosotros. La carrera era a 20 vueltas.

Aquí me tenéis preparándome para la salida
La sexta no era mala posición salvo que la primera curva era a izquierdas y yo iba por la derecha. Tenía el lado malo, pero ya se me ocurriría algo, la primera curva se me daba bien. Cambié mi casco antes de salir por uno azul y me vi sentado realizando la vuelta de calentamiento. Parado en la tercera fila de la parrilla se encendió el semáforo y en menos de tres segundos estábamos todos lanzados a la primera curva (muy cercana a la salida). Hice de los exteriores de las curvas mi arma, en la primera curva ya andaba 5º, todo el mundo se lanzaba como loco hacía el interior y por fuera de las curvas había vía libre. La misma jugada antes del final de la primera vuelta me colocó 4º.
La segunda vuelta no la olvidaré nunca, en la primera curva me hice con el interior con toque incluido pero ya estaba en una posición de podio. Poco me duró, en unas eses anteriores a la curva de meta un kart me embistió por detrás, el golpe fue tal que terminé subido a las protecciones y sin manera de mover el kart. Vi pasar impotente a los 9 karts restantes y como el kart nº 7 que había causado mi accidente reemprendía la marcha
Las asistencias me sacaron del problema. Lejos de venirme abajo enseguida reemprendí la marcha decidido a salvar la honra y con el objetivo de no quedar último. Mientras las asistencias me bajaban de las protecciones vi como Fernando se preparaba para salir. Tuve la suerte de que coincidió mi paso por meta por su salida del box. Enfundado en su casco con la bandera de España le dejé pasar y al llegar al final de la recta no me lo pensé y me tiré al interior con todo. Toque incluido y miradita de turno, daba igual, había adelantado a Fernando Alonso. Ahora el problema era como aguantar a semejante crack del automovilismo detrás mío durante el máximo tiempo posible.
Ese tiempo máximo fueron tres curvas. Me obsesione con proteger el interior de tal manera que Alonso me adelantó por el exterior de una curva a derechas y en bajada sin despeinarse. Sin embargo, contra pronóstico, ahora empezaba lo mejor.
Tenía que mantenerme lo más cerca posible de él, tenía que intentarlo y ese iba a ser mi nuevo objetivo. Los karts de este circuito van equipados con luz de freno, por lo que ya me tenéis fichando dónde y cómo frenaba Fernando. Las vueltas iban pasando y yo intentaba frenar un poquito más tarde del lugar donde se encendía la luz de Alonso e iba imitando sus trazadas. No se me alejaba. En la línea de meta hay un marcador que va indicando los tiempos vuelta a vuelta, los estaba pulverizando. Las vueltas seguían pasando y Fernando seguía a una distancia de no más de dos karts, poco a poco me fui acercando junto con Fernando a la cola del pelotón. Apenas quedaban 3 vueltas, Alonso y yo volábamos hacia el kart en 11º posición, Alonso no se me escapaba y yo no podía creérmelo. En la penúltima vuelta contactamos con él y al comienzo de la última vuelta en la misma curva donde adelanté a Fernando, primero él por dentro y luego yo por fuera adelantamos al hasta entonces penúltimo kart.
No tuve tiempo para más, hubo bandera de cuadros y todo, justo al pasarla me relaje y la falta de adrenalina me hizo notar un terrible dolor de brazos. Muy despacito y detrás de Fernando que iba saludando con la mano nos dirigimos a la zona de taller y box. Una vez apagado el motor y sin traqueteo noté un dolor de espalda que me duró toda una semana, había sido del golpe. Me quejé un poco para mi mismo y me tocaba la espalda. En eso se acercó Fernando:
- Te han dado muy fuerte ¿cómo estas?.
-Pues bien, pero me da que me va a durar lo suyo- No sabía que más decir.
-¿Has viso la parte trasera de tu kart?- No me había fijado pero estaba destrozada por la excursión subida a las protecciones e iba colgando la parte de parachoques que tienen estos cochecitos. En eso llegó una chica a pedirme disculpas, fue ella la que me golpeó y me preguntó también que tal estaba. Se disculpó insistentemente por haberme arruinado la carrera. Pero ella no sabía que durante 17 vueltas rodé detrás de un piloto que sería en la temporada siguiente Campeón del Mundo, que aprendí una barbaridad fijándome en su pilotaje y lo mejor, que no dejé que se me escapara
-¿Fuiste tú el que me adelantó cuando salí del box, no? - Fernando lo sabía perfectamente pero preguntó aposta para que la chica supiera que había sido capaz de adelantarle. Sonrió, me reí y la chica se quedó muy sorprendida. Seguidamente un organizador vino a que Fernando se fuera a entregar los premios a los tres primeros. Me estrechó la mano, dio dos besos a la chica y se fue.
Subí a una zona de briefing y nos dieron una hoja de tiempos, la vuelta rápida en carrera había sido mía, lo que supuso que me llevará a casa un R24 teledirigido de regalo. La vuelta en cuestión fue de unos rapidísimos 31.201 segundos. He vuelto al circuito, pero no he podido volver a ser tan rápido como cuando iba detrás de Fernando, mi mejor tiempo ha sido de 31.823.
Y esta es mi historia, de la que estoy particularmente orgulloso. Porque ¿cuánta gente conocéis que pueda decir: “yo adelanté a Fernando Alonso”? Schumacher, Kimi,… y yo tambien
La próxima entrega dentro de un tiempo, que esta ha sido un poco larga, el día en el que conocí a Flavio Briatore.
P.D.: Una de fotos curiosas del evento

Luis García Abad cuidando del casco de Alonso y dejando que mi amiga le hiciera una foto.

Fernando dando una vuelta antes de la carrera final
Han dicho...