El secretismo en la F1
26 02 2008- ¡La lona! ¡Rápido la lona Jim que viene el de la cámara! - Exclamaba con un tono de ansiedad el ingeniero. El coche yacía en la grava y la grúa parecía confundirse con una tortuga, el cámara hacía zoom y el fotógrafo debidamente acreditado por el circuito hacía blanco en el monoplaza desde mas de 300 metros con su teleobjetivo con duplicador.
En algún entrenamiento de pretemporada años atrás recordaba el grito de un mecánico de Sauber profiriendo todo tiempo de barbaridades, creo, pues todas esas palabras de tono malsonantes no pude entenderlas. El ingeniero debía de ser alemán y yo sólo entendía “Schnell!, Schnell!” que viene a significar deprisa. El Sauber quedó tapado en un abrir y cerrar de ojos y no lo volví a ver rodar en aquel día.
¿Pero que más dará? Si en la presentación oficial todo el mundo pudo contemplar el coche, es más si todos podemos ver cada día 1.500 fotos. Anda que no me costó a mí encontrar una foto decente donde se pudiera ver bien la quilla nula de Renault que dolor de ojos ese día de tanto buscar. Las fotos de la prensa en la F1 no dicen nada. Y una foto del MARCA poco le puede interesar a un ingeniero.
Bueno pongamos que en un circuito hay digamos… ¿25 fotógrafos? (son pocos pero valen para el ejemplo) Ok, ahora la verdad es que 5 están a las propinas de Ferrari, otros 5 de Mc Laren, 4 a sueldo de BMW, 3 al de Renault, y 6 a los de Toyota (de los cuales 5 tienen dedicación exclusiva a Ferrari) con lo que nos quedan 2 fotógrafos que, o no hacen buenas fotos o son nuevos en esto. Por tanto durante el día las páginas de internet se inundan de fotos para nuestro goce mientras los ordenadores de Aldo Costa (Ferrari), Willi Rampf (BMW) o Pascal Vasselon (Toyota) se inundan de primeros planos de suspensiones, anclajes de apéndices aerodinámicos, difusores, primeros planos de los neumáticos desgastados, bla bla bla….
En muchas ocasiones he tenido la oportunidad de visitar el pit lane antes de un GP, y la FIA obliga a que los box estén abiertos para que la gente (que andamos por ahí invitados) podamos ver los coches en su esplendor… Pues al llegar ahí lo único que hay es un maromo con un enorme cartel que prohibe el hacer vídeo y que tan solo están permitidas las fotos. La verdad que me gusta la fotografía en general, he iba bien armado en aquella ocasión con un teleobjetivo 70-300mm dispuesto a sacar todas las imperfecciones de los monoplazas, pero… ¡¡están todos desmontados!! Menos los de los equipos humildes nadie tenía puesto el alerón delantero, faltaban tapas de motor, los neumáticos ni se veían y ah… para complicar las fotografías los boxes estaban muchos con las luces apagadas y si te asomabas más de lo que consideraban adecuado te ponían la mano delante del objetivo ¡Somos todos sospechosos! En ese GP me lo pasé muy bien intentando mosquear al personal de boxes, pues con mi cámara profesional me miraban con otros ojos, pues no es lo mismo que te acerques al box con tu móvil a hacer una foto, o como yo y mi curiosidad innata que me dedico a hacer fotos a los apéndices de los coches.
Espero que el post os sirviera para ver que las lonas por las que exclaman los ingenieros tienen motivos fundados. Y que por otra parte no se fían de nadie en la F1, pues como ya se vio esta temporada hasta el tío de las fotocopias puede ser clave en el espionaje de la F1.
Tags : Alonso, espionaje, Fórmula 1, FIA, Secretismo
Categorías : De todo un poco, FIA










Han dicho...