
Creada a principios del siglo XX sus siglas son el acrónimo en francés de Fedération Internationale de l’ Automobile. El hecho de que la FIA gestione el Campeonato Mundial de Fórmula Uno se debe a que en 1950 se les ocurrió organizar el primer Campeonato Mundial de Automovilismo. De ahí ese campeonato ha ido evolucionando hasta lo que hoy conocemos como Fórmula Uno.
Años atrás hubo un cisma en la organización (no me preguntéis cuando porque no lo se, ni había nacido) que provocó un reparto de funciones. Los protagonistas fueron Bernie y Max (madre mía la de tiempo que llevan estos en el negocio) los cuales debido a las tensiones internas organizaron el tema para que quedaran separadas por un lado la regulación y administración, y por otro los derechos de televisión y función de promotor de grandes premios. Todos ya sabéis que Bernie se quedó con la segunda opción y Max le regaló a la FIA la regulación. La FIA desde sus inicios era una organización sin ánimo de lucro, por tanto la parte de Bernie tuvo que ser “privatizada” y dio lugar a la FOM (Fórmula One Management), que obviamente tiene un lucro que impresiona.
La FIA como su propio nombre indica es una federación por tanto engloba a todas las asociaciones automovilistas de todos los países que deseen ser miembros y sea admitida su petición en la asamblea general. En nuestro caso la representación española corre a cargo de la Real Federación de Automovilismo. Pero algunos países pueden tener más de dos representaciones, pues existen varias asociaciones en un mismo país.
La FIA opera con un sistema político que se basa en la figura del presidente elegido por los miembros de la Asamblea General, los cuales tienen la misión de elegir las dos cámaras en las que se divide la FIA. La Deportiva y la Extradeportiva. La primera se encarga de las regulaciones de todas las disciplinas del motor administradas por la FIA y la segunda de las labores de seguridad vial y asuntos del mundo del automóvil que no conciernen a lo deportivo.
Por tanto, respondiendo a Carlan sobre las regulaciones, cambiar o mantener una norma (como pretende Bernie) sólo puede ser realizado con la aprobación de la Cámara Deportiva. El modo de hacerlo sería que Bernie hablara con Max y este en calidad de presidente de la FIA propusiera la modificación de la norma o una excepción en la misma. Que debería ser ratificada por la Cámara. Desde aquí quiero avisar que la independencia de los delegados es relativa pues hay demasiados intereses y Max suele imponer mucho su criterio en los grupos de trabajo que posteriormente realizan las sugerencias a la Cámara Deportiva.
Dependiente de la Cámara Deportiva nos encontramos con la famosa Corte Internacional de Apelación, la cual es un mero juzgado que actúa a petición de los organismos nacionales (RFEDA por ejemplo) o del presidente de la FIA sobre el incumplimiento de las regulaciones de la Cámara Deportiva. Es decir que los organismos nacionales y el Presidente tienen una clara labor de control sobre el cumplimiento de las normas. El asunto suele funcionar del siguiente modo: Equipo A sospecha que equipo B está incumpliendo la norma X por tanto A corre a llorar a Max Mosley que raudo y veloz acude a informar a la Corte Internacional de Apelación. De las quejas a comisarios que es un asunto distinto lo abordaremos en otro post.
La Corte Internacional de Apelación se compone de un número escaso de miembros, poco más de diez creo recordar, en la cual y hasta 2009 está garantizada la presencia española por el comisario titular Xavier Conesa y su suplente Pedro Romero. En el caso de la Asamblea General nuestro representante es Carlos Gracia en calidad de presidente de la RFEDA.













Han dicho...