Desde hace tiempo que la F1, siempre orquestada por un Bernie Ecclestone que no desfallece en que su invento sea una máquina de hacer millones, se ha visto seducida por los petrodólares. La tendencia fue abierta por Malasia donde la petrolera nacional Petronas inició un flamante proyecto de un circuito de F1, que junto con la construcción de las torres con el mismo nombre de la petrolera dieron al mundo una nueva visión del país malayo. La fórmula fue un rotundo éxito y en cuestión de tiempo fue inevitable que muchos países imitasen la misma fórmula de mejorar su imagen mundial con el cóctel F1 y rascacielos.

F1 y rascacielos una combinación segura para mejorar la imagen internacional de un país
Bahrein hizo su aparición en la F1 con un circuito en medio del desierto, en la única colina que debe tener la desértica isla. El emirato financió la construcción del circuito como un símbolo nacional más que se unió a la construcción del Bahrein World Trade Center, un complejo de rascacielos para imitar la formula malaya.

Bahrein aplicó la fórmula malaya a la perfección
Seguidamente se unió Shanghai, una de las mayores petroleras chinas como es Sinopec se unió al proyecto garantizando una esponsorización del evento mientras este se mantuviera en el calendario mundial. De la misma manera Shanghai con un creciente Skyline estaba tan solo necesitado de un circuito de F1 para confirmar de largo, que a excepción de Hong-Kong, es la ciudad financiera china por excelencia.

El Skyline de Shanghai es ya uno de los de referencia mundial
De las últimas en incorporarse al gran circo fue la cita de Turquía en Estambul. El GP del próximo fin de semana se construyó en un tiempo récord y bajo el mecenazgo de Petrol Ofisi (el mayor distribuidor de petroleo turco) se pudo terminar la instalación.
Pero no es todo tan bonito como parece, el circuito turco no es rentable y desde el año pasado se encuentra en venta lo que compromete su permanencia en el mundial. En la cita malaya la asistencia ha caído en picado desde su primera edición y la imagen de la F1 ha caído desde que Alex Yoong pilotase un Minardi. Esto ha llevado a Petronas a plantearse la esponsorización del evento y la renovación del circuito de Sepang en el mundial es todavía una incógnita.
Por las mismas razones, el GP de Bahrein y el de China empezaron muy fuerte, pero en su segundo año las ventas de localidades se desplomaron y ambas instalaciones presentan entradas extremadamente pobres. Y desde el año pasado se mantienen en el mundial ya que reciben subvenciones por parte de los gobiernos, en Shanghai es el gobierno de la propia provincia quién lo mantiene a flote con gran perjuicio de fondos públicos (se dispararon diversas polémicas sobre ello) y en Bahrein el Emirato cubre sin miramientos a una instalación que es deficitaria por todas partes.
Sin embargo, estos hechos parecen que no amilanan a nadie con reservas de petróleo y gas dignas de mención. Qatar se prepara este año con la adaptación de su circuito de Losail a las exigencias de la F1 y cuenta con el aval de haber organizado el primer GP nocturno de MotoGP. Y Abu Dhabi ha presentado de manera oficial su circuito que será permanente en el mundial desde el 2009, para el cual han levantado una isla entera.
En fin, que con petróleo efectivamente hay F1.
LINK VIDEO ABU DHABI GP
Han dicho...