
Los marujeos de última hora sitúan a Alonso en la escudería del gigante de bebidas energéticas, rumores que van aderezados con un posible fichaje de Ross Brawn por la misma. A día de hoy y pese a todos los periodistas que les pese Red Bull es un señor equipo de segunda fila. Que el genial Adrian Newey (diseñador reputado, con varios coches a su cargo campeones del mundo en Mc Laren y Williams) este en sus filas no es garantía ninguna de éxito, con o sin Ross y Fernando, basicamente por un factor, el motor.
Red Bull no deja de ser pese a su elevado presupuesto un equipo cliente de… ¡TACHAN! Renault. No quiero imaginar el rendimiento de dichos propulsores en caso de que Alonso rechace la oferta de Flavio y recaiga en Red Bull. Por muy fantástica que sea la normativa en F1 y los grandes tomos que ocupa, y donde lo prohibe, los ingenieros siempre encuentran sus trucos para que los motores cliente no rindan como los oficiales.
Dicha esta gran verdad del mundo de la Fórmula Uno, y por muchas ganas que Alonso tenga de un año de transición (que de ese tema ya hablaremos) ¿Todavía alguien cree que va a ir a Red Bull?







Han dicho...